El 80% de la tecnología utilizada se basa en soluciones de código abierto, desarrolladas en conjunto con la empresa Red Hat. Su proyecto estrella es una plataforma web para digitalizar los trámites y facilitar la vida a los ciudadanos, que antes sólo tenían la opción de ir a una oficina y ahora tienen la respuesta a un click de distancia.

A principios de año, el Presidente Sebastián Piñera presentó un instructivo de Transformación Digital, dirigido a todas las instituciones públicas, con líneas claras para avanzar y consolidar procesos relativos a la Industria 4.0.

“Cero filas, cero papel e identidad digital” fueron las bases definidas en ese documento, con el 31 de diciembre de 2021 como fecha tope para que todos los organismos lleguen, al menos, a un 80% de digitalización.

Tal mandato no causó preocupación al Conservador de Bienes de Raíces de Santiago (CBRS), al contrario.

“Con mucho orgullo podemos decir que este objetivo ya está logrado con creces y que hoy contamos con un 85% de trámites digitalizados, por lo que nuestro objetivo es tener el 100% este año”, asegura Enrique Villar, gerente de Informática del CBRS.

Se trata de un proceso que esta institución inició hace más de ocho años, cuando la Corte Suprema autorizó a notarios y conservadores a emitir firmas digitales.La transformación implicó la digitalización de miles de libros, desde el más nuevo al más antiguo, con información relativa a bienes raíces a nivel nacional. Y quedó consolidado casi en su totalidad a finales de 2017, con el lanzamiento de la plataforma conservadoresdigitales.cl, que actualmente recibe más de 18.000 visitas diarias de alrededor de 140 países, tiene más de 500.000 usuarios inscritos y emite más de 8.000 certificados diariamente.

Habilitar servicios en todas las oficinas del país, poner en manos de los usuarios la información registral e histórica de los inmuebles de manera más eficiente, rápida, económica y segura y, al mismo tiempo, promover el mercado inmobiliario y financiero, fue el motor de este proyecto, cuenta Villar.

“Es algo que viene a llenar una necesidad muy importante, la de facilitar la vida a los ciudadanos. Viene, además, a entregar interoperabilidad, no sólo entre los conservadores del país, sino que con otras instituciones del Estado de una forma más robusta y sencilla”, sostiene.

Partir con código abierto

El 80% de la tecnología utilizada en esta iniciativa se basa en soluciones de código abierto, desarrolladas en conjunto con la empresa Red Hat.

Mauricio Cáceres, director de Ventas para el Sector Público de la compañía, explica que la plataforma que hoy permite que el CBRS sea mucho más rápido en la implementación de sus servicios, en despliegue y eficiencia, es OpenShift.

“Es una plataforma que fue creada específicamente para la transformación digital, considerando tres elementos: portabilidad, automatización y la posibilidad de que los desarrolladores puedan acceder a mejores entornos de programación”, detalla Cáceres.

Manteniendo su infraestructura, datos y core, la institución pública avanzó hacia una arquitectura orientada a microservicios sobre contenedores, gestionada por el sistema Kubernetes para el manejo de aplicaciones en contenedores.

“Esto permite realizar varios despliegues de software al día sin necesidad de detener la operatividad”, dice Villar.

Uno de los desafíos que enfrentó el CBRS en este proceso fue mejorar la eficiencia a la hora de la integración.

Para ello implementaron un API manager, conjunto de funciones y procedimientos que cumplen diversas funciones a fin de ser utilizadas por otro software.

“Habilitar nuestras APIS de forma mucho más sencilla y segura, permitió que diferentes instituciones pudieran acceder a la plataforma”, asegura Villar.

Mauricio Cáceres recuerda que al inicio del proyecto había algo de temor hacia lo desconocido.

En ese sentido, hubo un factor determinante para dar el paso inicial.

“Cuando el departamento de TI en una organización tiene la visión y convicción de que la tecnología puede mejorar la calidad del servicio sin hacer una gran inversión inicial, todo es muy diferente. Es algo que no ocurre con frecuencia, pero que hizo toda la diferencia en el caso del CBRS”, sostiene el ejecutivo de Red Hat.

Con este empuje se hizo mucho más fácil convencer a los tomadores de decisiones. Así también lograron cambiar la visión de todo el personal y, en lugar de los despidos, lo que vino fue una forma distinta de trabajar, asegura Villar.

Entre los resultados más importantes está la reducción en un 50% de las atenciones diarias en ventanilla.

“La transformación digital eliminó muchas tareas repetitivas y mecánicas. Gracias al portal transaccional hemos descongestionado nuestras oficinas y casi el total de los trámites es solicitado por la web, sin que signifique tener que despedir personal sino que, al contrario, hemos potenciado el servicio al cliente en nuestras dependencias y esto se ha traducido en una atención preferencial”, afirma Villar.

Los cambios se ven reflejados en las reseñas que los usuarios otorgan al CBRS en distintas plataformas, “como la de Google, donde nos califican con 4.2 estrellas de 5”, ejemplifica el ejecutivo.